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ADICCIÓN AL JUEGO

Side view photo of male and female friends sitting at wooden table. Men and women playing card game. Hands with alcohol close-up. Poker, evening entertainment and excitement concept

Es sabido que la adicción es una y, según las características y circunstancias particulares de cada uno, se termina desembocando en una droga concreta que se convierte en la droga que más consume la persona, y lo mismo pasa con las conductas adictivas. Igualmente sabemos que se puede consumir únicamente drogas, solo conductas, o bien mezclar el consumo de droga con conducta; por ejemplo cocaína y prostitución o alcohol y juego.

He querido hacer esta introducción para advertir que el juego, aunque socialmente aceptado, tiene las mismas características y consecuencias que cualquier otra conducta o sustancia adictiva.

Cuando una persona tiene adicción al juego o ludopatía, tendrá la misma obsesión por jugar/consumirlo que una persona adicta por ejemplo a la cocaína tiene por consumir cocaína y, una vez empiece, el adicto al juego o ludópata tendrá las mismas dificultades para dejar de consumirlo que las que tiene un adicto al alcohol cuando quiere parar de beber.

El adicto, por regla general, sabe cuando empieza a consumir pero no cuando termina. En no pocas ocasiones, seguirá consumiendo hasta agotar sus recursos y posibilidades para seguir haciéndolo.

Dicho esto, y teniendo en cuenta que la adicción en líneas generales es una enfermedad de las emociones, de no saber o carecer de herramientas para gestionar las emociones básicas que tenemos todos los animales superiores, podremos deducir que la adicción al juego o ludopatía es otra forma patológica de gestionar un enfado, un desamor, un éxito, la rabia, el asco, la vergüenza, el aburrimiento, etc.

Una forma patológica y autodestructiva de buscar colocones de dopamina tratando de obtener algo de placer, y de parar el ruido mental

El juego tiene una dificultad añadida y es que, como es una conducta socialmente aceptada, se minimiza más si cabe, siendo más difícil que el interesado conecte con la necesidad de pedir ayuda. Su razonamiento suele ser que, si todo el mundo juega, porque va a ser un problema que  lo haga él.

Igual que en el caso de cualquier otra conducta o sustancia, hay diferentes estadios de consumo de juego:

  • Usan el juego
  • Abusan del juego
  • Adicción al juego o ludopatía

La diferencia entre los dos últimos grupos es que el que abusa del juego, cuando ve las consecuencias negativas que el jugar le acarrea, decide no jugar más y no juega. En el caso del adicto al juego o ludópata, intentará hacerlo pero, sin ayuda profesional, no será capaz.

Ponerse en manos de profesionales que le expliquen lo que le está ocurriendo y, como quitarle la fuerza para que justifique sus consumos.

En el caso del juego, con las nuevas tecnologías, se tiene un acceso muy rápido y sencillo a diferentes tipos de apuesta por internet, a empresas que prestan dinero rápido que les facilita seguir jugando, etc.

En GRadicciones abordamos la enfermedad desde un punto de vista cognitivo conductual, y confeccionamos un tratamiento adecuado a cada persona, el cual lleva intrínseco el proteger al paciente de estímulos de consumo y dotarle de herramientas para prevenir la recaída.

Nuestro objetivo no es a corto sino a largo plazo. En nuestro grupos de terapia solemos decir que dejar de consumir es fácil, todos lo han hecho muchas veces ahora, lo difícil, es mantener la abstinencia a largo plazo.

Para conseguir esa abstinencia a largo plazo, y una vida que les merezca la pena sin necesidad de consumir drogas o conductas, trabajamos más allá del consumo de drogas o conductas adictivas.

Nuestros más de 20 años de experiencia nos han ayudado a determinar que el consumo es la consecuencia final o, dicho de otra forma, el resultado de una forma insana de gestionar sus emociones en el día a día.

Y es ahí donde nosotros trabajamos, en la resolución de esas dificultades que les han llevado a necesitar el consumo.

La adicción se sabe que es progresiva y, si no se detiene, siempre irá a más.

Al desarrollarse la tolerancia, el ludopata aumentará su consumo progresivamente tratando de encontrar esas sensaciones de sus primeros consumos las cuales, por más que lo intenten,  nunca volverán.

Es habitual que los adictos al juego o ludópatas lleguen al punto de endeudarse pidiendo créditos o dinero a amigos y familiares, empeñar o vender joyas u otros bienes, cobrar la nómina y jugársela en un día, etc.

Como en el resto de adicciones, el juego irá ganando puestos en la escala de prioridades y llegará a estar por delante de la vida social, laboral y familiar del adicto, deteriorando todas las áreas de su vida de forma notoria.

En https://gradicciones.com ofrecemos un trato cercano, personalizado y profesional, basado en la experiencia de 25 años tratando adictos, y en los últimos avances médicos.